En este capítulo de Hablamos de Madrid vamos a estar en una glorieta que, en origen, fue un cruce de caminos en mitad del campo. Una glorieta que perdió la oportunidad de convertirse en algo grande en Madrid. Fue perdedora porque, en el siglo XIX, nadie la defendió ante los intereses y las corruptelas palaciegas que hicieron que no pudiera subirse al tren.
Una glorieta que fue la puerta norte de Madrid. Una frontera donde coincidían caminos históricos, controles fiscales, barrios obreros y arrabales fuera de la ciudad tradicional.
De la mano de Ricardo de la Cierva y de Vicente Blasco Ibáñez vamos a recorrer la historia madrileña de la glorieta de Cuatro Caminos, llena de intrigas cortesanas y de horda suburbana.
